Estoy tomando un taller por correspondencia, pues me corresponde.

El avión en que iba la banda de música de Eisenhower estalló sobra la bahía. Se hundío con todos sus pasajeros. Pero los instrumentos quedaron flotando y la bahía quedó cubierta de violines, trompetas, contrabajos, trombones… Es una imagen que no olvido.

La bendita manía de contar, Gabriel García Márquez

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